Aprovechando lo bien que cayó este año el puente de la Inmaculada, el miércoles 6 de diciembre
salimos de viaje a Madrid en furgo.
Llegamos al colegio Los Tilos sobre las 9 de la noche con muchísimas ganas de cenar y sobre todo de dormir.
Todos los días, por la mañana sacamos unas cuantas horas de estudio, a la vuelta había algún examen...
El jueves por la mañana nos fuimos al Palacio del Hielo donde estuvimos patinando sin parar hasta las 3 de la tarde.
Allí nos encontramos con Romay, el ex-jugador de baloncesto que consiguio la plata olímpica en los
juegos de Moscú de 1980. Le preguntamos si podíamos sacarnos una foto con él y accedió encantado.
Después de comer, también en el centro comercial anexo al Palacio del Hielo, volvimos a dejar la furgo a casa y bajamos en metro hasta
la Almudena, para participar en la vigilia celebrada por el Arzobispo de Madrid, por Mons.Antonio Maria Rouco.
Para cenar resultó un poco difícil encontrar un sitio cerca de la Catedral y llegamos a un Starbucks Coffe donde
probamos unos muffins con arándanos impresionantes.
El viernes por la mañana visitamos el Museo del Prado y comimos en un McDonalds celebrando el santo de Concha.
Por la tarde paseamos por Madrid alucinando con la iluminación de la ciudad, que este año
diseñó Agatha Ruíz de la Prada. Por la noche vimos la peli de Titanes.
El sábado nos fuimos a la Plaza Mayor que, como es tradicional,
estaba llena de miles de puestos navideños. Había muchísima gente en la calle, paseando
y disfrutando de la supermañana de invierno que hacía; tanta gente que nos
resultó casi imposible encontrar local para comer... pero al final, en una de las Cavas, encontramos
un bar en el que nos pusieron unas patatas fritas con huevos fritos y chorizo, que no nos creíamos lo buenos que estaban.
Por la tarde fuimos al Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía y al terminar visitamos el Patronato
de Santa Isabel, y de forma super extraordinaria, pudimos ver al Niño de San Josemaría, muxas gracias
al capellán...
Continuamos paseando por Madrid, visitando la Puerta de Alcalá, la Cibeles y un montón de sitios
conocidísmos.
El domingo, por la mañana emprendimos la vuelta a Santiago y el tiempo fue cambiando según nos acercábamos
al noroeste donde vimos muchísima nieve al entrar en los Ancares, de hecho ya empezamos a planear
el siguiente fin de semana aunque ese es otro capítulo de la historia...
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