|
Otros compañeros y amigos de Carlitos son: Linus, inseguro y temeroso; su hermana mayor Lucy, enamorada de Schroeder, un chico entusiasta de
Beethoven que siempre está tocando el piano; Marcia, ordenada y responsable; Patricia, Peppermint Patty, mala estudiante...
Otros animales son Woodstock (Emilio en España), un pájaro amigo de Snoopy; y Spike, un hermano de Snoopy que vive lejos y tiene una serie
particular.
Dentro de las tiras cómicas de los periódicos, siempre hubo una veta intelectual, en forma de reflexiones sobre la vida cotidiana, incluso
con acentos poéticos. En esa línea trabajó Schulz, con la peculiaridad de que siempre retrató un universo exclusivamente
infantil, pues todos sus personajes son niños y animales domésticos, aunque sus inquietudes y preocupaciones son a menudo las de los adultos. En
sus varias décadas de vida, sus personajes se han enriquecido y en sus vidas han ido entrando nuevos amigos, siempre niños y animales, nunca
adultos.
En la década de los cuarenta, varios autores de cómic optaron por la simplificación gráfica y empezaron a realizar dibujos
sin perpectiva para conseguir una mayor expresividad: Schulz es uno de ellos y quizá el más influyente. Sus dibujos, como sus textos, son
engañosamente sencillos pues no es nada fácil sintetizar con tanta exactitud rasgos psicológicos tan distintos. Su humor funciona en un nivel
infantil, cuando por ejemplo trata sobre incidentes escolares o recoge momentos cotidianos en que las cosas salen mal; o en un nivel intermedio, al reflejar el
mundo interior de deseos, sueños, temores y frustraciones del niño, pero también para que los recuerde el adulto; o, en un nivel estrictamente adulto,
cuando las situaciones o los comentarios ilustran problemas psicológicos de mayores, como la afirmación de Carlitos sobre que" los años son
como las chocolatinas: cada vez son más caros pero más cortos".
En la gran mayoría de sus tiras, Schulz no pretende tanto hacer reír como recoger sentimientos simples, siempre ambiguos y que inciden
en la frustración, el desconsuelo, la perplejidad, la decepción ... Suele predominar una sensación de fatalidad, bienhumorada y tierna,
de que las cosas nunca van bien o, si van, que algo se te está olvidando y no tardarán en estropearse. Se podría decir que cada tira
es como una pequeña loseta de un mosaico cuyo dibujo va emergiendo a través de distintas series, y cuyo conjunto describe la dificultad y la
incapacidad de niños y adultos para discernir y encauzar los sentimientos.
Con cada serie, Schulz va mostrando el modo de ser de los personajes: por medio del mundo imaginativo de cada uno; en el comportamiento en casa, en
clase, en el juego ... ; en las relaciones entabladas entre hermanos, entre amigos chicos, entre amigas chicas, entre chicos y chicas ... La elección de
una u otra serie como la mejor no se funda tanto en criterios objetivos como en gustos y circunstancias personales. Especialmente jugosas son las que
expresan el complejo de perdedor de Carlitos; las de la imaginación desatada de Snoopy; las reflexiones sobre la vida que cruzan Carlitos y Linus; las
escenas del amor de Lucy por Schroeder; las de conversaciones de clase entre Marcia y Patty ... Y, puestos a manifestar preferencia por algunas, la serie
de cartas de amor de Snoopy (" Querida mía, sin tí, los días se me hacen interminables ... , los días parecen semanas , las
semanas, meses ... , los meses, años, los años, siglos ... , los siglos ... Ya te haces a la idea, ¿no?"); y la de las tensiones entre Carlitos y Sally (Sally: Me
pregunto si querrías hacerme los deberes ... Sally: -Si me los haces, te estaré eternamente agradecida ... Carlitos: -Eso lo dudo. Sally: -¿y si te
estoy agradecida un par de días?) ...
|